Desde 1980
Oficio
y pasión
Desde 1980
Oficio
y pasión
Joyeros de tradición familiar en Vilafranca del Penedès
Dos generaciones dedicadas al arte de la joyería. Pasión por el oficio desde 1980.
Nuestra historia
Nuestra historia comienza en 1980, cuando José Lecegui Fernández, tras años de experiencia en el mundo de la orfebrería —especialmente en platería y esmaltes—, decide abrirse paso en el sector de la joyería y la relojería.
Esta trayectoria y dominio del oficio le llevan a fundar la primera tienda de la familia en Vilafranca del Penedès. Una tienda que acabaría convirtiéndose en un referente en la comarca.
Con el tiempo, sus cinco hijos —Joana, Cèlia, Jordi, Xavi y Susanna— continúan la tradición abriendo nuevas joyerías y ampliando el legado familiar.
En 1993, Xavier Lecegui inicia su propio camino dentro de esta herencia. Tras formarse en joyería en la Escola Industrial de Barcelona y trabajar en un taller profesional, abre su tienda en Vilafranca con una idea clara: preservar el oficio artesanal y dar vida a piezas creadas con sus propias manos.
Desde entonces, nuestra joyería se ha definido por un elemento que es más que un espacio de trabajo: el taller propio.
Un taller donde la joyería se vive con la precisión y la sensibilidad de la artesanía tradicional. Aquí es donde se reparan, se restauran y se crean joyas, y también donde cada pieza recupera o inicia su propia historia.
Más de tres décadas después, seguimos formando parte del proyecto Lecegui manteniendo aquello que nos identifica: una manera de entender la joyería cercana, cuidada y profunda, donde el oficio y la confianza son elementos imprescindibles junto con el asesoramiento personalizado para el resultado de cada joya.
Hoy continuamos trabajando con los mismos valores que hace cuarenta años iniciaron esta historia: calidad, proximidad y confianza.
Y, al mismo tiempo, añadimos un elemento que nos define: la posibilidad de ver la artesanía en directo.
Desde la creación de joyas personalizadas hasta experiencias tan especiales como la creación de alianzas en nuestro taller, donde el metal se funde, se transforma y se convierte en un recuerdo para siempre.
Somos la rama artesanal de los Lecegui.
El lugar donde las joyas no solo se venden:
Se piensan, se trabajan y se viven.